Los autos del futuro y su impacto en la ciudad del futuro. (1)

El primero de octubre de 1908, hace casi 108 años aparece lo que fue la primera gran revolución del automóvil del siglo XX. Henry Ford sacó al mercado el Modelo “T” de la Ford Motor Company, un auto que por primera vez podía ser adquirido por cualquier ciudadano promedio. Con el tiempo el automóvil fue tan popular y tan exitoso que ahora es posiblemente el mayor problema de nuestras ciudades y de nuestro medio ambiente. El cambio climático y la crisis del petróleo nos recordaron que este modelo no era sostenible y que hay que cambiarlo. Actualmente estamos en puerta de varios intentos por cambiar el paradigma del automóvil, desde los carros autónomos, fuentes alternativas de energía, aplicación de tecnologías móviles en el auto hasta un cambio total del paradigma del automóvil o fuentes alternativas de transporte para el ser humano.
Automóviles Autónomos.
Uno de los temas principales en el desarrollo e innovación del automóvil se está dando entorno a los automóviles autónomos, autos que no requieran un conductor para trasladar a los usuarios, muchas empresas desde principios de siglo están trabajando en investigaciones sobre el tema con algunos logros e incluso algunas aplicaciones prácticas ya en el mercado.
  • Empresas con proyectos.
Por un lado tenemos a Mercedes, Tesla, Google como empresas que actualmente están desarrollando prototipos y en algunos casos ya en el mercado (Tesla) con autos parcialmente autónomos que saben reconocer personas, mantener la distancia, estacionarse solos, etc. Por otro lado Google aún sigue trabajando en lo que ellos mismos llaman “remplazar totalmente la idea de manejar” y por lo pronto no sacarán nada al mercado que no sea completamente autónomo.
  • Factor error humano.
Una de las principales razones para desarrollar autos autónomos es el “factor humano”, es decir, lo más peligroso de los autos hoy en día es que son conducidos por personas, con cerebros limitados, emocionalmente vulnerables, etc. Cerca del 93% de los accidentes en automóviles se deben  al error humano. Y si lo pensamos, los seres humanos somos terribles conductores (hablamos por teléfono, nos maquillamos en el auto, texteamos, nos enojamos, etc.
  • Controversias éticas.
Sin embargo más allá de las limitaciones técnicas existen algunas limitaciones “morales” que aún no aclaramos, y es por ejemplo, ¿que pasará cuando un auto autónomo choque? ¿sería culpa de su dueño? ó ¿juzgaremos a la maquina?. Una maquina como muchas otras de las que hemos creado conectada a una “red” de transmisores tendrá margen de error?, ¿Cuáles serían las consecuencias de su error? ¿Será Hackeable?. Lo cierto es que existen muchas cosas por resolver antes de imaginarnos un mundo sin conductores (humanos).
 
  • Descripción de este tipo de autos.
Las principales limitaciones de este tipo de autos se encuentran en la tecnología que actualmente está en desarrollo, la principal es el desarrollo de sensores, es decir los “sentidos” del auto que le permitirán conocer lo que se encuentra a su alrededor y que puedan obstaculizar, condicionar o guiar su trayecto.
Lo cierto es que en estamos muy lejos de la gran revolución que significó para el mundo Henry Ford y el “Modelo T” pero estamos a la puerta de una nueva gran revolución y es los autos autónomos. Los autos están aprendiendo a manejar por si solos en breve nos sustituirán. Y de forma paralela otra gran revolución se esta gestando en los autos y es las formas alternativas de energía, en un segundo post abordaremos ese tema.
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De intereses e intersecciones.

De niño te preguntan: ¿Qué quieres ser de grande? La respuesta al final no es relevante a esa edad pero llega un momento en que se vuelve un tema latente en la mente inquieta de cualquier adolescente. Y es que por todos lados te enseñan que debes “elegir”, vivir con esa decisión y trabajar duro, muy duro para al final obtener los resultados esperados. Yo ya había elegido sin duda: quería ser arquitecto, pero siempre hubo algo, algo que te recuerda que hay otros intereses ahí en tu cabeza, algo que te incomoda como una piedra en el zapato.

Ya entrada la carrera descubrí el urbanismo y que ser urbanista no era ser arquitecto, ni era ser ingeniero, ni abogado, ni sociólogo, ni geógrafo. ¡Era serlo todo!

En los últimos días escuché una conferencia que me gustó por su mensaje. Emilie Wapnick “Why some of us don’t have one true calling”. Habla de esa sensación que todos –o por lo menos yo- tuvimos de saber que nuestra “elección” no estaba completa, que algo faltaba. Según Emilie existen personas con muchos intereses valiosos para una organización y que precisamente en esas “intersecciones” entre dos o más intereses la innovación surge.

El urbanismo es una de las disciplinas donde estas intersecciones no sólo son comunes, sino que son intrínsecas de la disciplina. ¿Qué hubiera sido de esa periodista si alguien le hubiera dicho que el urbanismo no era su “campo”?, ¿…que no indagara en él?, ¿…que no tenía nada que aportar? Seguramente más de una vez lo escuchó y afortunadamente para todos hizo caso omiso. Resultado: escribió una de las aportaciones más influyentes del siglo XX en urbanismo “Muerte y Vida de las Grandes Ciudades” (Jane Jacobs).

Por lo tanto, tener muchos intereses, pasiones, no es malo para nuestra carrera, al contrario la enriquecen y podremos encontrar en esas intersecciones la innovación que hace falta para descubrir nuevos caminos. De esa idea surge este blog, centrándose en esos tres grandes intereses: ciudad, tecnología y negocios. Buscar siempre nuevas formas de innovar, mejorar la calidad de vida de nuestras ciudades, solucionar errores del pasado y sobretodo, cambiar paradigmas.

Esta historia aunque incompleta tiene mucho que dar. Empecemos decidiendo: Soy urbanista.

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